Showing posts with label Latin America. Show all posts
Showing posts with label Latin America. Show all posts

Wednesday, 29 January 2014

Contornos Culturales e Ideológicos del Golpe de Estado de 1976 en la Argentina

Si bien el golpe militar de 1976 tuvo bases económicas, es inegable que también hubo un contorno cultural muy importante que lo legitimó ante la población. Este aspecto no es solamente un contexto interno de la Argentina, pero la conecta directamente con el anticomunista y una ideología política que no era novedosa en la escena mundial.
La construcción del nuevo paradigma neoliberal y de la dominación del capital sobre el trabajo fue amplamente impulsada por el constructo ideológico del “enemigo interno”, de la “subversión” y de la “amenaza roja”. Todos estos constructos sociales fueron fundamentales para justificar un nuevo orden jurídico y social que acompañava el proyecto de la dominación neoliberal en el país. Esta fuerte ideología y su amplia inserción en la sociedad tuvo el doble rol de legitimar la coerción del Estado y de fomentar las bases del consenso colectivo de que el enemigo estaba ahora en suelo Argentino, en las universidades, municipalidades, sindicatos y hasta en la vecindad. La fuerzas armadas ya no más tenían el único propósito de proteger la nación contra la amenaza externa, pero también de mantener la “seguridad interior” y luchar contra la “subversión”. Por esta ideología, los Marxistas podrían aparecer en cualquier lugar y la población fue convocada a denunciar el enemigo oculto.


El Contexto Mundial y la Política Yankee


En la década de 50 los EEUU ya tenían contemplado en su proyecto de seguridad continental la “amenaza roja” como razón suficiente para la intervención interna en los países latinoamericanos. Sería ingenuo ver la inserción de esta política desde una perspectiva victimada de latinoamerica hacia el império estadounidense. De hecho, casi todos los países en la X Conferencia Panamericana de 1954 votaron una acción continental contra el comunismo internacional. Como pico de este processo, muchos países latinoamericanos viveron bajo dictaduras militares entre las décadas del 60 al 90, apoyados y financiado por el gobierno norteamericano.
En la Argentina, el processo tuvo por supuesto sus características locales y una inserción específica, pero las bases ideológicas funcionaron de manera similar a todos los países del continente. Como parte de esta política, las fuerzas armadas estaban orientadas al control interno de disidencias, con acciones represivas y fomento ideológico. La seguridad nacional se volvió en un instrumento de represión contra el própio pais, justificado por “la lucha contra el comunismo”. Desde la década de 60 hasta el golpe de 1976, las succesivas dictaduras militares afirmaron la política “antisubversiva” y “anticomunista”, iniciando una guerra interna y una verdadera “caza a las brujas”, donde el enemigo era el cuidadano argentino enemigo de la patria. No obstante, el componente ideológico de la ”seguridad nacional” estaba también amplamente instalada en la cultura política argentina y tuvo consecuencias reales mismo en el conexto democrático del gobierno Perón de 1973, y que fue amplamente apropiada por diversos sectores de la población.
Aunque la importancia de los procesos locales no pueden ser negados en el contexto del golpe militar de 1976, tampoco se puede ignorar el escenario mundial de la guerra fria como un componente muy importante en la influencia ideológico-cultural de este momento histórico del pais. El conflicto bipolar mundial se entronca con un momento fundamental de la historia de la argentina: el gobierno Perón de 1973. Muchos actores políticos locales utilizaron la conflictividad global en sus própias necesidades internas y no se puede subestimar el uso de este proceso en el contexto político argentino en los momentos que antecedieron el golpe de estado de 1976. El contexto ideológico de la guerra fria ha permeado la acciones locales de nivel simbólico y las prácticas cotidianas de los sujetos políticos de este momento histórico de la Argentina y do los demás paises latinoamericanos.


Los años 70 y la seguridad nacional en la democracia


Impulsada por la política estadounidense y con su auspicio, las fuerzas armadas argentinas adoptaron la “doctrina antisubversiva” desde fines de los años 50, junto con el concepto de “seguridad interna”. Em nombre de la amenaza comunista, desde la década de 30, muchos gobiernos justificaron medidas de represión y de restricciones a la libertadad. Este proceso se intensificó mundialmente a partir de los años 50 y la primera aplicación importante de esta política en la Argentina fue con el Plan CONINTES (Conmoción Interna del Estado), en 1960 en el gobierno constitucional de Arturo Frondizi. La “Revolución Argentina” de 1966 también estuvo alineada con la Doctrina de Seguridad Nacional del gobierno Yankee, basada en la hipotesis de la “guerra interna”.
Pasado el período de la “Revolución Argentina”, se desarrolló una breve experiencia democrática con el retorno del Peronismo. Marcado por no romper totalmente con las políticas autoritarias de los gobiernos anteriores, sería más ajustado llamar este período de un gobierno constitucional, más que propiamente democrático. Los discursos y prácticas represivas en nombre de la “seguridad nacional” se mantuvieron, una continuidad simbólica que tiene efectos profundos en una sociedad que, pasados 10 años de dictadura, esperaba un cambio social significativo, sobretodo con el peso ideológico que traía el peronismo y su historia. Perón volvió al pais tras dieciocho años de exilio y fue electo con 62% de los votos. Hubo un gran expectativa y movilización social tras casi dos décadas de proscrición política del peronismo. Al mismo tiempo en que dentro del peronismo se desarrollaron grupos de ideologias políticas diversas (de la extrema derecha hasta otras de extrema izquierda), con el pasar de todos estos años se formaron en el pais diversas guerrillas marxistas y pernonistas que se orientavan hacia la lucha armada revolucionaria. Mismo con el gobierno de Perón, estos grupos siguieron con su lucha armada, enfrentando el propio gobierno peronista. Ante un contexto ideológico-cultural de “seguridad nacional”, “amenaza roja” y “subversión”, la actuación de estos grupos se encajó perfectamente para dar forma al enemigo del imaginario colectivo. Así, el propio presidente Perón dijo:


“Nosotros vamos a proceder de acordo con la necesidad, cualquiera sean los medios. Si no hay ley, fuera de la ley también vamos a hacer y lo vamos a hacer violentamente. Porque a la violencia no se puede oponer otra cosa que la propia violencia.”


Tras más de una década del constructo ideológio-cultural del anticomunismo y ahora con el endoso del presidente, el repudio social a la acción de estos grupos y al comunismo se afirmó definitivamente en la población. El discurso de Perón suponía y legitimava la idea del “enemigo marxista”, la “subversión” y el enemigo externo que se había instalado dentro del país y que amenezaba la patria y el ciudadano argentino. Estaba oficializada y autorizada la represión por un gobierno supuestamente democrático.
El consenso sobre esta idea unía la Iglesia, los sindicatos, la prensa, el parlamento y, por supuesto, las fuerzas armadas. Las acciones  armadas de las guerrilas fue amplificada por el constructo simbólico del enemigo interno que amenzaba el orden y, de este modo, justificó ante la población todo tipo de arbitrariedades jurídicas y represivas. Con el pasar de los años, esta idea penetró totalmente la sociedad argentina y la noción de subversión empezó a aplicarse a distintos sectores de la sociedad: subversión obrera, subversión en las universidades, subversión juvenil, subversión periodística, etc. El enemigo podía infiltrtarse en todos los ámbitos de la sociedad y personificarse en el vecino, el profesor, el trabajador, el periodista, el joven. La eliminación del “terrorismo” era un necesidad de supervivencia de la nación y justificaba la violencia del estado y la excepción jurídica. Como sabemos, esta fórmula no es nueva en la história y tampoco ha dejado de ser utilizada hasta hoy, como en los EEUU y su guerra contra el terror, por ejemplo.



El Mantenimiento Simbólico del Orden


Una vez instalada esta idea, se hacía necesário mantener el control sobre la población y constantemente reprimir posibles apariciones del enemigo interno. Tras el golpe de 1976, docenas de artistas tuvieron sus canciones y obras censuradas por la dictadura. Cualquier manifestación artística considerada subversiva o comunista podría ser prohibida por el gobierno de facto, lo que se aplicaba a artistas internacionales o argentinos. Recientemente se difundió el documento con la lista de 200 temas censurados durante el regimen dictatorial, entre los cuales estan artistas nacionales como Leó Gieco, Charly Garcia, Alberto Spinetta, Horacio Guaraní y Ariel Ramirez. El control ideológico era tan absurdo cuanto aleatório y en un intento de artificialmente reconstruir en la sociedad el nacionalismo y al mismo tiempo el rechazo por la cultura britanica en función de la guerra por las malvinas, en 1982, se relajó el control de la difiusión del cancionera argentino y se prohibió la música en inglés.




Conclusiones


La guerra fría fue un elemento fundamental, aúnque no único, en la incorporación de los paises latinoamericanos dentro del contexto mundial y bajo las políticas estadounidenses. La idea de defensa de la patria se fusionó con la idea de seguridad interna en todo el continente y fue adoptada por las fuerzas armadas y los actores políticos de la época. En la Argentina, esta ideología se volvió en una variable interna importante sobretodo en el contexto del peronismo, que directamente incorporó el discurso simbólico con sus própias idiosincrasias y características locales. El contexto del conflicto bipolar mundial tuvo efectos concretos en la história del pais, como en toda latinoamerica.  El proyecto ideológico del gobierno militar argentino encontró en la “amenaza roja” la salida ideal para justificar y legitimar grande parte de sus acciones represivas en el período. Si la reorganización de la relación capital-trabajo era una necesidad de las elites dominantes ante el crecimiento del poder popular y de la fuerza de los sindicatos y de los trabajadores, el constructo ideológico del enemigo interno fue una de sus perfectas justificativas para la apropiación ilegitma del poder. La tática del miedo y del enemigo fue una vez más en la história utilizada para justificar el terrorismo de estado.
Lamentablemente, sabemos que este tipo de manipulación ideológico-cultural aún encuentra espacio para florecer en el mundo actual. En nombre de una supuesta seguridad y bien estar colectivo, la sociedad todavía cree que el uso de la violencia se justifica. Esto, por supuesto, hasta el momento en vean que sus intereses no estén contemplados en la excepcionalidad estatal. La violencia solo puede ser hacia el otro y para proteger mi visón de mundo, podrían decir.






Bibliografía:
Luis Romero, José. Breve História de la Argentina.
http://www.dad.uncu.edu.ar/upload/romero-jose-luis-breve-historia-de-la-argentina.pdf


Novaro, Marcos. Historia de la Argentina - 1955 2010. Biblioteca Básica de Historia. http://www.sigloxxieditores.com.ar/pdfs/novaro_historia_de_la_argentina.pdf


Alberto Romero, Luis. La Violencia en la Historia de la Argentina Reciente: Un Estado de la Cuestión. http://www.unsam.edu.ar/escuelas/politica/centro_historia_politica/material/romero.pdf?#zoom=81&statusbar=0&navpanes=0&messages=0


Rapoport, Mario. Historia Económica, Política y Social de la Argentina (1880 2000). Ediciones Macchi. 2000. http://es.scribd.com/doc/65427892/Historia-Economica-Politica-y-Social-de-La-Argentina-Mario-Rapoport-parte-1


Calandra, Benedetta/ Franco, Marina. La Guerra Fría Cultural en América Latina. Editorial Biblos. 2012.

Thursday, 18 July 2013

Por Que o Brasil Deve se Preocupar Com Diplomacia Cultural / Why Brazil Should Care About Cultural Diplomacy

Why Brazil Should Care About Cultural Diplomacy
(Versão em Português abaixo)

Cultural diplomacy as a governmental practice can greatly enhance bilateral and multilateral relations and in this particular case it is of the most importance, because Brazil stands alone in all Latin-America as the only Portuguese-speaking country. One might think that in a continent with practically only two main languages and a shared history of colonization and slavery, cultural integration would be far more easy as their people would be united by their amazing similarities and their constructive differences. Sadly this is far from the truth. The reasons for this can go way back to the social and historical formations of the countries and its people, amidst dictatorships, wars, and more recently, to a reborn exacerbated economic and political nationalism that are sprouting in some of the Latin American countries.
Itamaraty: Brazil’s Ministry of Foreign Relations
In a continent where even between the Spanish speaking countries cultural integration and acceptance can suffer difficulties, Brazil has the extra barrier of language. It is not something that undermines the relations with other countries but marks an extra difference. Brazil is the country of the region that least imports cultural goods from Latin America (only 6,2% of all  cultural importation), while its South American neighbors import 40% or more of all cultural goods from LA. The difference is very significant. Other facts can also show us the cultural distance of Brazil from its own continent:
- The noticeable little knowledge the average Brazilian citizen has about its Spanish speaking neighbors and their specific political situations, although information today is far more accessible and the level of knowledge has raised.
- Every Latin-American Spanish-speaking country has its own refinement of the language and those differences are virtually unknown to the Brazilian people. Knowledge about a neighboring country’s language is an important sign on the level of the awareness shared by people.
- The Spanish language is not commonly taught in Brazilians schools, and Portuguese is rarely taught in the schools of the Spanish speaking nations (Though in Argentina, Portuguese is beginning to take part of some of the schools curriculums).
- Although Brazil is surrounded by 9 South-American nations that speak their own form of Spanish, most of the Spanish language taught in Brazil, and the form perceived by the people as the more “correct” one, is the variation spoke in Spain. For instance, students that go to Argentina with a prior knowledge of Spanish they learned in Brazil are commonly surprised that they conjugate the verbs in a person mostly unused throughout all South-America (the “vosotros” form). This is due to a significant presence of the Cervantes Institute in Brazil, a state institution formed by the Spanish government as part of their cultural diplomacy (obviously, all the years of investment are paying off for Spain).
- Latin-American music is mainly unheard of in the mainstream Brazilian radios or television (with exceptions to maybe some very specific programs), even the most pop songs. Some South-American or Latino artists can be seen in some shows and small tour circuits (like an eventual concert from Colombian singer Shakira, or small tours within a strict cultural circuit that feature Latin-American music), but nothing that would actually characterize a true insertion in the Brazilian cultural market.
- Brazilians are mostly unaware of the immense cultural manifestations and heritage of the continent, from folklore to the cultural industry, even though many times they share striking similarities and influences with Brazilian culture.
- The level of student exchange and scientific partnerships Brazil has with its regional neighbors is low.
These situations are symptoms of the lack of interest the Brazilian government has towards other aspects of diplomacy and multilateral relations. Many of the difficulties on the economic and political field of today could be significantly diminished by investing in cultural diplomacy. Comparing to a recent event, it has been raised the argument that the diplomatic effect of the the search of the Bolivian airplane for Edward Snowden would be more damaging if Bolivia had more diplomatic leverage within the international community. As cruel as it may sound, diplomatic relevance unfortunately has sometimes greater importance than the respect for international treaties and basic rights. This does not mean Brazil should invest in cultural diplomacy to gain diplomatic power to outstand its neighbors, but it shows that international relations are also driven by more subtle forces that cannot be achieved by simple economic and political agreements. In Latin America, Brazil could build a more solid ground for dialogue if it would invest in its integration with its own continent. This means not only exporting its culture to the continent (as it already does, very significantly), but to open the door for receiving culture. This could create a foundation of trust with other people of LA, which can be used to build on to reach political and economic agreements. Also, it shows good will and desire for conciliation, something that would help soften the mood of the latest Mercosur and Unasur meetings, marked by distrust and national leaders avoiding conversations.



Por Que o Brasil Deve se Preocupar Com Diplomacia Cultural

A Diplomacia cultural como uma prática governamental pode melhorar consideravelmente as relações bilaterais e multilaterais e, neste caso particular, é da maior importância, pois o Brasil está sozinho na América Latina como o único país de língua Portuguesa. Poderia ser óbvio imaginar que, em um continente com praticamente apenas dois idiomas principais e uma história compartilhada de colonização e escravidão, a integração cultural seria muito mais fácil pois seus povos seriam unidos por suas semelhanças incríveis e suas diferenças construtivas. Infelizmente, isso está longe da verdade. As razões para isso podem estar nas formações sociais e históricas dos países e seus povos, em meio a ditaduras, guerras, e mais recentemente, a um nacionalismo econômico e político exacerbado que está surgindo em alguns países latino-americanos.
Itamaraty, ministério das relações exteriores.
Em um continente onde mesmo entre os países de língua espanhola a integração cultural e aceitação podem sofrer dificuldades, o Brasil tem a barreira extra de lingua. Não é algo que mina as relações com outros países, mas marca uma diferença importante. O Brasil é o país da região que menos importa bens culturais da América Latina (apenas 6,2% de toda a importação cultural), enquanto que os seus vizinhos sul-americanos importam 40% ou mais de todos os bens culturais diretamente da AL. A diferença é muito significativa. Outros fatos também podem nos mostrar a distância cultural do Brasil de seu próprio continente:
- O pouco conhecimento que o cidadão brasileiro médio têm sobre seus vizinhos de língua espanhola e suas situações políticas específicas, embora a informação hoje seja muito mais acessível e o nivel de conhecimento seja mais elevado.
- Cada país da América Latina tem o seu próprio refinamento da lingua espanhola e essas diferenças são praticamente desconhecidos para o povo brasileiro. O conhecimento sobre a língua de um país vizinho, é um sinal importante no nível de conhecimento sobre outro povo.
- A língua espanhola não é comumente ensinada nas escolas brasileiras e o Português raramente é ensinado nas escolas dos países de língua espanhola (Embora na Argentina, o Português está começando a tomar parte de alguns dos currículos das escolas).
- Embora o Brasil esteja rodeado por nove países sul-americanos que falam a sua própria forma de espanhol, a maioria da língua espanhola ensinada no Brasil, e a forma percebida pelas pessoas como a mais "correta", é a variação usada na Espanha. Por exemplo, alunos que vão para a Argentina com um conhecimento prévio de espanhol aprendido no Brasil normalmente se surpreendem ao perceber que conjugam os verbos em uma pessoa quase não utilizada em toda América do Sul (a forma "vosotros"). Isto é devido a uma significativa presença do Instituto Cervantes no Brasil, uma instituição estatal formado pelo governo espanhol como parte de sua diplomacia cultural (obviamente, todos os anos de investimento estão funcionando para a Espanha).
- A música latino-americana é praticamente inexistente na rádio ou televisão do Brasil (com exceções talvez de alguns programas muito específicos), mesmo as músicas mais pops. Alguns artistas sul-americanos ou latinos podem ser vistos em alguns shows e circuitos pequenos (como um eventual concerto da cantora colombiana Shakira, ou pequena turnês dentro de um circuito cultural específico que apresentam música latino-americana), mas nada que realmente caracterize uma verdadeira inserção no mercado cultural brasileiro.
- Os brasileiros em sua maioria desconhecem as imensas manifestações culturais e o patrimônio do continente, do folclore até a indústria cultural, apesar das mesmas muitas vezes compartilharem semelhanças e influências marcantes com a cultura brasileira.
- O nível de intercâmbio estudantil e parcerias científicas que o Brasil tem com os seus vizinhos regionais é baixo.

Estas situações são sintomas da falta de interesse do governo brasileiro em relação à outros aspectos da diplomacia e relações multilaterais. Muitas das dificuldades no campo econômico e político de hoje poderiam ser significativamente diminuídas com investimento em diplomacia cultural. Comparando-se com um evento recente, tem sido levantada a tese de que o efeito diplomático da busca por Edward Snowden no avião presidencial boliviano seria mais prejudicial se a Bolívia teve mais influência diplomática no seio da comunidade internacional. Por mais cruel que possa parecer, a relevância diplomática, infelizmente, tem por vezes mais importante do que o respeito aos tratados internacionais e direitos básicos. Isso não significa que o Brasil deve investir em diplomacia cultural para se sobrepor aos seus vizinhos, mas mostra que as relações internacionais também são movidos por forças mais sutís que não podem ser alcançados somente por acordos econômicos e políticos. Na América Latina, o Brasil poderia construir uma base mais sólida para o diálogo se ele investisse na integração com o seu próprio continente. Isso significa não apenas exportar a sua cultura para o continente (como já o faz, de forma muito significativa), mas abrir a porta para receber cultura. Isso poderia criar uma base de confiança com outras nações da AL, que pode ser usada como fundamento ​​para construir acordos políticos e econômicos. Além disso, mostraría boa vontade e desejo de conciliação, algo que ajudaria a amenizar o clima das últimas reuniões do Mercosul e da Unasul, marcada pela desconfiança e líderes nacionais que evitam conversas.

Tuesday, 28 May 2013

Brazilian Government to launch “Culture Voucher”

Minister of culture Marta Suplicy, explaining the program.

The Brazilian Minister of Culture Marta Suplicy has announced that, as of August, companies will be able to offer workers a new ‘culture voucher’.
The culture stipend is a benefit that can be offered to any worker who earns up to five times the minimum wage (around R$3390 or €1280). The program has the goal of assuring access to cultural activities and products, stimulating creative industries and forming citizens who can appreciate and consume culture. The worker will receive a magnetic debit card credited with R$50 (€19) per month to spend on shows, theaters visits, movies, books and other cultural products.Employers who participate in the program can deduct 90% of the cost of the voucher from their annual income tax, and the other 10% is withdrawn from the worker’s salary. Both the employer and the employee can choose if they want to participate in the program. There are options for workers who receive more than five times the minimum wage and want to benefit from the initiative, but the percentage that can be deducted from the annual income tax becomes increasingly lower.It is calculated that around eighteen million Brazilians could benefit from the program, which would represent an R$11.3 billion increase on the cultural market. Such a huge boost in demand for cultural goods and services is fundamental in the consolidation of the proper functioning of the cultural industry as a whole. The amount may seem relatively small for each individual, but the large-scale impact is very significant.As a country with an immense variety of cultural goods and traditions, Brazil has much to offer to its people and to other nations. Developing a solid internal cultural market is a fundamental step towards the implementation of this valuable commodity as an international relations tool.

Article also avalilable here
----------------------------------------------------------------------
Governo Brasileiro Prestes a Lançar o“Vale Cultura

A ministra de cultura do Brasil, Marta Suplicy, anunciou que a partir de agosto, as empresas poderão oferecer o novo vale ao trabalhador.

O Vale Cultura é um benefício que pode ser dado a qualquer trabalhador que ganhe até cinco salários mínimos (cerca de R$3390 ou EU$1280). O objetivo do programa é assegurar acesso à atividades culturais e produtos, aquecer o mercado cultural e formar cidadão capazes de apreciar e consumir cultura. O trabalhador receberá um cartão magnético de débito com R$50 (EU$19) por mês para gastar em shows, teatro, cinema, livros e outros produtos culturais.

O empregador que participar do programa poderá deduzir 90% do valor do benefício do imposto de renda anual e os 10% restantes podem ser retirados do salário do trabalhador. Tanto o trabalhador quanto o empregador podem escolher se querem participar do programa. Existe a opção para os trabalhadores que recebem mais de cinco salários mínimos e queiram ganhar o benefício, mas a porcentagem que a empresa pode deduzir do imposto de renda vai reduzindo proporcionalmente.

Calcula-se que cerca de 18 milhões de brasileiros podem se beneficiar com a iniciativa do ministério, o que representaria um impacto de R$11,3 bilhões no mercado cultural. Tamanho aumento na demanda é fundamental para equilibrar o funcionamento da industria cultural. O valor pago pode parecer pouco individualmente, mas o impacto em larga escala é muito significativo.

Sendo um país com uma incrível variedade de produtos e tradições culturais, o Brasil tem muito a oferecer para o seu prórpio povo e outras nações. O desenvolvimento de um solido mercado cultural interno é um passo fundamental que esse commoditie tão valioso torne-se disponível para uso nas relações internacionais.

Artigo publicado também aqui



Sunday, 5 May 2013

Cultural Diplomacy: Brazil in Latin-America


For the last 50 to 60 years, along with a global tendency, there has been a movement from the governments of Latin America to form a regional union. The idea of an integrated continent has been topic for discussions since the first independency movements in the area, and it was in the 20th century that this project was first seen as a tangible possibility.  Agreements have been settled for the purpose of uniting Latin America, along with the formation of supranational organizations. Yet the success of these endeavors has only gone so far. True integration is showing hard to achieve as governments tend to see diplomatic relations in the region through the lens of politics and economy only. Brazil is obviously no exception to that, and cultural diplomacy is currently not viewed by its government as the important tool for soft-power it in fact is. 
So why would cultural diplomacy be important in this context and how could it contribute to the integration project of the continent? Although many scholars positively agree on the answers, the Latin national leaders and their diplomatic institutions do not seem to share the same perspective.